Definitivamente el aprendizaje no se puede medir con base a simples preguntas y contenido cualquiera, por que el aprendizaje es capaz de transformar a los individuos de diferente manera, ya que este es individual y diferente en cada ser humano. Al entrar en juego un proceso como lo es el aprendizaje, y además, el interés del mismo individuo por aprender, lo convierte en algo complejo y trascendente.
Se entiende como aprendizaje al proceso que realizan los estudiantes para conseguir el logro de los fines educativos que pretenden y desarrolla en un contexto social y cultural, que se produce a través de un proceso de interiorización en el que cada estudiante adopta los nuevos conocimientos en sus estructuras cognitivas previas. En la actualidad los contenidos son conceptuales, cognitivo-factual, procedimental y valoral, estos contenidos forman parte del currículo, que es el conjunto de objetivos, contenidos, métodos, experiencias y procesos de evaluación de un plan educativo que se organiza y se lleva a cabo con la finalidad de desarrollar determinadas competencias en las personas que lo siguen.
Esta aseveración se ve sustentada en la reflexión de la lectura de Xavier Vargas Beal, el cual nos muestra la problematización en que la nueva exigencia educativa es: Desarrollar competencias logrando a partir de ella un aprendizaje significativo y situado en la realidad. Donde el interés principal al desarrollar la investigación fue el de resolver la pregunta ¿Cuál es la relación estructural entre el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo y situado?, para la construcción del conocimiento y el objeto socio-profesional concreto: los procesos de enseñanza-aprendizaje en el nivel de educación superior la acción es lo fundamental porque en ello está la construcción del conocimiento y se garantiza poner en conflicto cognitivo la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad que todo estudiante tiene como estructura fundamental para orientar su propia adaptación al mundo actual, también en la acción es que el joven opta por un modo de estar en el mundo al aprehenderlo con “h” al apropiarse de él de un modo especifico y el conocimiento tome un sentido singular y propio para cada alumno.
A manera de conclusión, la medición del aprendizaje debe ser un proceso que no solo se basa en preguntas y respuestas relacionadas con algún contenido, si no la verdadera demostración del dominio de cada una de las competetencias donde el alumno ponga en juego los conocimientos, habilidades, destrezas, procedimientos, actitudes, valores, para la demostración de las mismas, entonces los conocimientos se volvieron significativos, pues fueron utilizados dentro del proceso de evaluación por competencias, pudiéndose medir a través de rúbricas, portafolio de evidencias, entre otros.
Por lo tanto, siempre debe existir la relación estructural entre el desarrollo de las competencias, el aprendizaje significativo y el aprendizaje situado, y que la competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones para el logro de los objetivos. Saber conocer y saber hacer resuelve la tarea humana de saber el que y el cómo, pero para resolver social y éticamente con quién y para qué, se necesita saber convivir y saber ser, para atender los valores de la humanización y atender reflexivamente la dirección socio-evolutiva de la especie.
Se entiende como aprendizaje al proceso que realizan los estudiantes para conseguir el logro de los fines educativos que pretenden y desarrolla en un contexto social y cultural, que se produce a través de un proceso de interiorización en el que cada estudiante adopta los nuevos conocimientos en sus estructuras cognitivas previas. En la actualidad los contenidos son conceptuales, cognitivo-factual, procedimental y valoral, estos contenidos forman parte del currículo, que es el conjunto de objetivos, contenidos, métodos, experiencias y procesos de evaluación de un plan educativo que se organiza y se lleva a cabo con la finalidad de desarrollar determinadas competencias en las personas que lo siguen.
Esta aseveración se ve sustentada en la reflexión de la lectura de Xavier Vargas Beal, el cual nos muestra la problematización en que la nueva exigencia educativa es: Desarrollar competencias logrando a partir de ella un aprendizaje significativo y situado en la realidad. Donde el interés principal al desarrollar la investigación fue el de resolver la pregunta ¿Cuál es la relación estructural entre el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo y situado?, para la construcción del conocimiento y el objeto socio-profesional concreto: los procesos de enseñanza-aprendizaje en el nivel de educación superior la acción es lo fundamental porque en ello está la construcción del conocimiento y se garantiza poner en conflicto cognitivo la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad que todo estudiante tiene como estructura fundamental para orientar su propia adaptación al mundo actual, también en la acción es que el joven opta por un modo de estar en el mundo al aprehenderlo con “h” al apropiarse de él de un modo especifico y el conocimiento tome un sentido singular y propio para cada alumno.
A manera de conclusión, la medición del aprendizaje debe ser un proceso que no solo se basa en preguntas y respuestas relacionadas con algún contenido, si no la verdadera demostración del dominio de cada una de las competetencias donde el alumno ponga en juego los conocimientos, habilidades, destrezas, procedimientos, actitudes, valores, para la demostración de las mismas, entonces los conocimientos se volvieron significativos, pues fueron utilizados dentro del proceso de evaluación por competencias, pudiéndose medir a través de rúbricas, portafolio de evidencias, entre otros.
Por lo tanto, siempre debe existir la relación estructural entre el desarrollo de las competencias, el aprendizaje significativo y el aprendizaje situado, y que la competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones para el logro de los objetivos. Saber conocer y saber hacer resuelve la tarea humana de saber el que y el cómo, pero para resolver social y éticamente con quién y para qué, se necesita saber convivir y saber ser, para atender los valores de la humanización y atender reflexivamente la dirección socio-evolutiva de la especie.
Carlos Ley Medina